Guía
Consejos prácticos para ser un jefe de proyecto eficaz
La gestión de proyectos es difícil de prever. Unos pocos hábitos marcan la diferencia entre sufrir y dirigir.
La gestión de proyectos es un ejercicio delicado. Seguir todas las piezas móviles y asegurarse de que todo sigue su curso es difícil, muchas cosas pueden salir mal y los resultados suelen ser poco previsibles. Un puñado de hábitos mejora claramente las probabilidades.
Planificar al nivel de detalle adecuado
Una planificación de 800 tareas no es más exacta que una de 80: solo es más cara de mantener. Detalle el corto plazo, mantenga el largo plazo en grueso y refine sobre la marcha.
Proteger el camino crítico y el recurso escaso
La mayoría de los retrasos vienen de dos sitios: la cadena crítica de tareas y la persona que todos necesitan. Vigile ambos de forma continua y detectará pronto la mayor parte de los problemas.
Hacer visibles las decisiones
Registre las decisiones con su fecha, su autor y su justificación. Seis meses después, ese registro es lo que evita reabrir asuntos ya cerrados y lo que protege al equipo cuando se ha olvidado el contexto.
Usar la herramienta para quitar administración, no para añadirla
Una buena herramienta debe reducir el esfuerzo de reporte, no crearlo. FoxPlan deduce cuadros de mando, carga y presupuesto del trabajo que el equipo ya registra: el tiempo del jefe de proyecto vuelve al arbitraje y a las personas.